Engalanan de nicaragüanidad a la casa hacienda Santa Úrsula, en el 25 aniversario de la revista Nicaraocalli


Karen Molina, ingeniera civil, del Fomav.

Gloria Gabuardi, poeta, del Festival Internacional de Poesía de Granada.

Sergio Espinoza Hernández.

Alfiler, alfileito, por el poder que vos tenés, convierte estos vaqueros en cacaoteros”, fue el conjuro con que inició la actividad cultural del 25 aniversario de la revista Nicaraocalli, en la casa hacienda Santa Úrsula, el 12 de agosto 2017.

Los invitados fueron convocados mediante tarjeta, donde se indicaba que el traje era de vaquero, tanto los varones como las mujeres, una vez en los corredores de la casa rural, parafrasee el conjuro de Ña Serapia, la bruja de Nancimí en la obra de teatro de Alberto Ordoñez, “La novia de Tola”, que como arte de magia se convirtieron en cacaoteros y cacaoteras, los antiguos y originales pobladores de la ciudad, antes de llamarse Rivas.

Los cacaoteros, los productores de cacao fueron los que dieron origen a la Villa de Nicaragua, son los patriarcas del gran pueblo y Santa Úrsula es su centro histórico; no una plaza al centro, el templo para adorar a los dioses orientado hacia el sol naciente, el poder político en el poniente, al norte el cuartel de la guardia y al sur el teatro, la casa de cultura, como indicaba el arquitecto romano Vitruvio, y como fundaron los españoles las ciudades de Granada y León.

En Rivas la ciudad española fue tipo nicaragüanidad, las haciendas. Los campesinos del cacao como no podían regresar a sus pueblos, instalaron casas en las entradas de las fincas y así creció en número, porque luego estos trajeron a sus familias y a la vez se emparentaban. Por eso Rivas, es la única ciudad en tiempo de la colonia que tiene y conserva una casa rural en un ambiente urbano.

Ya como cacaoteros… los invitados se fueron a sembrar seis plantas de cacao, de la variedad criolla de las cultivadas por los indios de San Jorge; proporcionadas por el agroindustrial Julio Páez de la finca El Vergel, donde se produce el licor de cacao Don Juan.

Participaron en la siembra:

  1. Blanca Hernández, de la dulcería mazorca de cacao de San Jorge.
  2. Gloria Gabuardi, poeta, del Festival Internacional de Poesía de Granada.
  3. Violeta Centeno, empresaria, de Economart.
  4. Karen Molina, ingeniera civil, del Fomav.
  5. Michael Healy, presidente de Upanic.
  6. José León Talavera, del Consejo de la revista Nicaraocalli junto con la novia de Rivas 2017, señorita Azalia Francella Zúniga López en representación de la juventud rivense.

Cada plantita lleva el nombre del cacaotero que la sembró. En las gradas de entrada al frontis de la casa se colocó una tupida rama de cacao que daba la bienvenida a los invitados.

Con este acto se devuelve identidad cultura de nicaragüanidad a la casa hacienda Santa Úrsula, que fue productora de cacao desde sus origines y fundadora de la ciudad colonial de la Villa de Nicaragua, hoy Rivas. Este es el legado del 25 aniversario de Nicaraocalli a la identidad cultural local de

rivensidad.

Violeta Centeno, empresaria, de Economart.

Michael Healy, presidente de Upanic.

En las gradas de entrada al frontis de la casa se colocó una tupida rama de cacao que daba la bienvenida a los invitados.

José León Talavera, del Consejo de la revista Nicaraocalli junto con la novia de Rivas 2017, señorita Azalia Francella Zúniga López en representación de la juventud rivense

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